19 abril 2013

Crónicas de Valsorth - Turno 34


TURNO 34 – Veinticinco de febrero del año 340, montañas Kehalas.
Durante siete duras jornadas de viaje, el grupo de aventureros recorrió las nevadas montañas Kehalas, en dirección sur, hasta que por fin llegaron a las frías tundras de Liandur.
Durante el viaje, Mirul aprovecha las pausas para buscar plantas o componentes para sus pócimas, y encuentra dos plantas, una Hoja Helada (causa 2d4 por frío) y una Flor Helada (daño 1d4 a Esencia).
Por su parte, Fian trata de proveer de alimento al grupo, pero sólo logra atrapar un conejo, ya que las presas no abundan en estos parajes helados.
Olf se encarga de guiar al grupo, escogiendo los senderos menos peligrosos para evitar las simas y otros peligros de las montañas. El primer día, un error en la ruta hace que el grupo pierda varias horas al encontrarse con un risco que les impide el paso. Por suerte, Olf logra encontrar una ruta en los días siguientes y siguen avanzando hacia el sur.
De esta forma, el grupo deja atrás las grandes montañas y empieza la travesía de las tundras de Liandur, una región árida, de lomas heladas y donde el viento helado arrecia con fuerza desde el norte. Durante cuatro días más siguen su viaje por las extensiones infinitas, sin rastro de vida, pasando junto al Bosque de la Araña, vislumbrando por fin la ciudad de Eras-Har con el ocaso del décimo día de viaje.

Olf corona una colina y observa la imponente ciudad que se alza ante ellos:
Una muralla de recia roca rodea todo el perímetro de Eras-Har, en cuyos torreones ondean los estandartes con la forma de un caballo blanco encabritado sobre un fondo de montañas. En el centro de la urbe se erige la fortificación de un palacio, coronado por tres torreones que se alzan majestuosos sobre la ciudad. En los alrededores de la muralla, se extiende una red de granjas y campos de cultivos que han sido arrasados por el fuego, otra señal de la larga guerra.
Antes de la caída de la noche, el grupo entra en la ciudad por la puerta oeste, vigilada por una decena de Yelmos Negros, la guardia de Eras-Har, que no ponen demasiados impedimentos al grupo.
Una vez en el interior, los aventureros se encuentran con un laberinto de calles tortuosas cubiertas de nieve sucia y barro, por donde deambulan soldados, mercenarios y guerreros de brutal aspecto. En general muchos comercios permanecen cerrados y pocos ciudadanos se ven paseando por las calles con la llegada de la noche. Eras-Har es una ciudad en guerra, y sus habitantes han hecho de la desconfianza y la precaución su forma de vida.

3 comentarios:

Telmo Arnedo dijo...

¿Utilizasteis las reglas de viaje de mi blog?

J.L.Lopez Morales dijo...

No, utilizamos las reglas de viaje que hemos creado para el Manual Avanzado del Reino de la sombra. Hablé sobre ellas en este post, del que ya hice un comentario en el tuyo:

http://modelis.blogspot.com.es/2012/04/diario-de-diseno-iv-los-viajes.html

Telmo Arnedo dijo...

¡Aaaanda! Tío, tienes que ponerle fecha ya a ese manual, tengo que organizar gastos xD