
Pues otro año llega a su fin, y otro año me pongo a escribir aquí algunas reflexiones, sin más intención que reflejar mis pensamientos acerca de los librojuegos y los juegos de rol.
Sin duda, en lo que a mí respecta, esta ha sido el año en que finalmente el Reino de la Sombra ha salido publicado. Sí, pese a que aún no hayan llegado los ejemplares a los compradores (la preventa terminó el 10 de diciembre), la suerte está echada. Al final se han prevendido 120 ejemplares, lo cual no está nada mal, pero que queda lejos de otras cifras que he leído de otros productos de similar temática (ahí está el escenario de campaña de la Marca del Este vendiendo 500 ejemplares en 5 días... ufff, impresionante). Sin entrar en valoraciones sobre otros productos, mi esperanza es que el libro, una vez llegué a sus destinatarios, sea algo más que los manuales básicos al uso. Y con este comentario pedante y falto de cualquier humildad me estoy refiriendo directamente a las aventuras, las campañas y el entorno que presenta detallado para crear otras historias.
Más allá del sistema NSd20 (que a su vez a mi me encanta por la versatilidad para crear personajes en 5 minutos y con una opciones casi infinitas de personalización), lo que espero que marque la diferencia es la parte “lista para jugar” del manual. No, aquí no encontraréis 200 páginas de 300 dedicadas a hechizos y objetos mágicos (algo que odio profundamente y que me parece en muchos casos relleno), si no que ese grueso del manual va dedicado a esta parte de aventuras, de cuya calidad no me atrevo a opinar, pues son aventuras de temática clásica, que pueden ir desde realizar misiones para una cofradía de ladrones, a verse inmersos en las disputas internas de un clan de bárbaros, hasta enfrentarse a uno de los lugartenientes del Rey Dios. Con todo este rollo, sólo intento decir lo que espero del libro y que al menos, cuando la gente lo lea, no piensen “otro manual más”. Si estoy equivocado, sin duda estos tres años de trabajo habrán servido de poco, pero así son las cosas.
Con respecto a los librojuegos, este año 2011 pueden ser el final de los mismos para mí, o quizás simplemente el final de una etapa. Por un lado, la escasa acogida que tuvieron los títulos publicados en Nosolorol, me impulsó a colgar de manera gratuita los 2 librojuegos que ya tenía escritos de sLAng, pues mejor una edición cutre hecha por mí, que tener el documento en mi ordenador. Sin mirar atrás y El cielo sobre Bangkok salieron en septiembre y octubre, cerrando la serie de historias que escribí sobre el juego de rol de sLAng y que tanto disfruté al escribir. Como siempre, a pesar de la tibia acogida, espero que los aficionados a los librojuegos lo hayan pasado bien leyendo estas historias, y que incluso haya enganchado a alguien más que pensase que este género es poco más que un Elige tu propia aventura.
También publiqué La daga del asesino, un librojuego tipo sandbox, prácticamente un plagio del videojuego de Assassin’s creed, que escribí como puro divertimento (y que no sé si continuaré, la verdad). Pero vamos, que creo que no está mal haber colgado 3 librojuegos gratuitos.
Esto me lleva a pensar qué me deparará el 2012 en el tema de los librojuegos. Por un lado, está la salida casi segura de los libros 3 y 4 de Leyenda Elfica, que espero que salgan en un pack y aquellos que los quieran tener los reciban juntos y zanjemos de una vez por todas la saga. Sigo estando muy orgulloso de esta historia, la que empezó todo, y espero que siga valiendo la pena a pesar de haber pasado 7 años desde que la escribí (joder, cómo pasa el tiempo, ¡si hasta tenía novia entonces!). Los libros traen suficientes novedades como para merecer ser considerados como una nueva edición. Por ejemplo, en el 3 se ha añadido una especie de dungeon, con trampas y otros peligros. Por otro lado, creo que la narración del 4 ha mejorado (o al menos eso espero), intentando conseguir un tono aún más épico y memorable, y un final como tendrían que tener todas las historias que de verdad valen la pena.
Esto bien podría ser el final de los librojuegos para mí, pero quizás aún haya una última sorpresa, algo que quizás hasta pueda no ser un librojuego, o al menos no un librojuego en el sentido de libro. Como aún no está muy desarrollado, espero a que haya algo más concreto para entrar en detalles.
Y pasamos a El Reino de la Sombra y el año 2012. Al poco de empezar el año, los libros básicos llegarán a sus destinatarios. A la vez, en este mismo blog se irán publicando aventuras quincenales, historias rápidas para incorporar en las campañas o para simplemente darle una oportunidad al sistema. Estas aventuras, de las que ya tengo las primeras 12 acabadas (me quedan 12 para completar el compromiso de 24 en un año) son inéditas y no salen ni en el Libro Básico, ni en el segundo libro del Reino de la Sombra. Espero que no queden muy mal junto a virguerías que publican otros aficionados (Contemplador, etc). Uno hace lo que puede.
También, están los suplementos del Libro Básico (Elfos de Litdanast, Defensores de Korth y Hombres salvajes), que no sé si Nosolorol se verá con ganas de publicar después de los resultados de la preventa (y si los comparan con los otros, claro, que entonces me enviarán a la mierda). Y luego está la Guía del Viajero, un manual que desarrolla todo el Libro Básico, ofreciendo aún más opciones para desarrollar personajes (con kits al estilo del Infierno de Cobardes), equipo y armas específicas para cada raza de Valsorth, así como un complemento de reglas para los viajes, y principalmente para las épocas en que los personajes están descansando, o sea, cuando están en su hogar, fortaleza o donde van entre aventuras. No tengo ni idea de qué será de este libro, pero mi esperanza es que de una manera u otra, acabé viendo la luz de una manera profesional.
En fin, como siempre, el final del año siempre tiene un sabor agridulce para mí. Por una parte me sorprende seguir adelante con todas estas historias y que haya nuevos proyectos, librojuegos y manuales que se publican o vayan a publicarse. Por otro, también es tremendo y abrumador la cantidad de cosas que se quedan en el limbo o en un pdf cutre maquetado por mí con el Word y con nula repercusión (como el manual de Infierno de Cobardes que saqué en verano). Vamos, nunca esperé mucho de esta aventura de escribir librojuegos o rol (en lo económico me refiero), pero sí que uno aspira a crear algo un poco más grande… y acaba siendo frustrante comprobar que no eres más que un loco gritando a los cuatro vientos.
Con esta imagen tan poco poética, sólo me queda desear un feliz fin de año a todos vosotros (¡ya somos casi 30 seguidores!) y que el 2012 sea un gran año, a pesar de políticos, banqueros y demás hijos de puta. La lucha contra el Señor de la Sombra no ha hecho más que empezar.